UN MISTERIO...



UN MISTERIO

Los últimos cátaros en el Montsant pasaron por aquí...el camino Real...calzadas romanas...el Camino de Santiago...y los árabes de por medio...
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viernes, 31 de diciembre de 2010

LO QUE COMEN LAS CABRAS


Pienso que puede ser interesante hacer una reflexión sobre porqué hay tantas alteraciones digestivas en las cabras hoy en día. Muchas preguntas en los foros de temas de ganadería vienen por problemas derivados de la alimentación animal. Todos los problemas digestivos presentes en nuestros animales vienen dados por una sencilla razón: cabras y ovejas, y en general todos los animales, están hechos para vivir en libertad, pastando de lo que encuentran en su medio natural. A partir de que nosotros necesitamos estabularlos para disponer así de su leche, de su lana, de sus servicios, empiezan los problemas.
Durante los seis meses que llevamos aquí, me he dedicado a observar atentamente qué comen las cabras. Nosotros las tenemos el mayor tiempo posible sueltas, y ellas nos han enseñado sus preferencias. Los problemas digestivos se derivan de dos causas:

-destetes prematuros de las crías: a la gente nos hace mucha gracia comprar chivitos y ovejitas pequeñas, cuanto más peques, más gracia hacen. Craso error: diarrea segura, y dolores de cabeza con biberones, leches de diversos orígenes, para al final acabar la cosa normalmente en disgusto gordo. Las crías deben permanercer junto a sus madres el mayor tiempo posible. Fijáos cómo es la cosa, que Peque ha mamado hasta los 4 meses. Durante los dos primeros meses, sólo mamaba. A partir de esa edad, empiezan a ramonear lo que ven comer a su madre. Van probando, y siguen mamando. A los tres meses comen ya lo que come su madre, pero siguen mamando. Y al final, la madre ya se cansa de tanto mamoncete, y sobre los 4 meses, ya rechaza a la cría, que tiene unos dientecitos hirientes. Si el destete es obligatorio por enfermedad o muerte de la madre, es como es: pero destetar antes una cría por nuestro placer o por sacar antes la cría para aprovechar la leche para nuestro consumo está mal hecho. El resultado son crías que empiezan a tener diarreas, apatía, desarreglos que nosotros queremos arreglar con leche de la tienda, antibióticos, cambios de dieta, que el animalillo rechazará continuamente...un sacramental.
-dietas desequilibradas: normalmente, tendemos a alimentar a nuestros animales con un exceso de granos: trigo, cebada, avena...otro craso error. Las cabras, en libertad, prefieren sobre todo el ramoneo: su verdadero ser es comer las ramas de árboles como olivos, almendros, higueras, encinas y robles, acacias. Es la típica imágen de las cabras en Africa, subidas en árboles y comiendo sus escasas hojas. A continuación, les van los arbustos: coscojas, durillos, puntas floridas de los brezos, lentiscos, madreselvas, jaras, meliloto, madroños. Y junto a éstos, las plantas herbáceas. Pero no les gustan especialmente las hierbas verdes: las mías prefieren las plantas que están haciendo ya la semilla. Comen toda clase de gramíneas, cardo corredor, crasuláceas,(Sempervivum), crucíferas, papilonáceas...En una entrada daré una lista completa de las plantas de mi zona que comen. Tenéis una lista completa, con los nombres científicos, en una página a la que podéis acceder por la columna de la derecha del blog.
Comen escasamente, un mordisco de vez en cuando: ramas de pino, brotes tiernos de enebro, algunas bellotas de coscoja, de encina y de roble, cañas.
No comen romero ni tomillo, tan abundante en esta zona, ni ruda, y evitan las solanáceas (tomatillo del diablo) y las plantas purgantes (coronilla de fraile).
A destacar: comen un poco de cada cosa, mezclando continuamente, caminando poco a poco, y al cabo de un buen rato, se tienden en el suelo y empiezan a rumiar. Cuando quieren, entran en el corral y comen un puñado de grano (maíz, avena, trigo), beben agua y chupan la piedra de sal. Esto es lo más natural que puedes proporcionar a tus cabras.
En caso de que no puedan pastar en libertad, hay que procurar aportar la mayor cantidad posible de ramas de olivo, de almendro...lo que más se acerque al estado natural. Lo demás, especialmente el exceso de grano, produce una elevada presencia de nitrógeno en sangre, y el metabolismo se les desequilibra. La hierba fresca en exceso produce también desarreglos digestivos conocidos por enterotoxemias: la flora microbiana de los estómagos rumiantes se desequilibra, empieza a producir gases y se masca la tragedia.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

A las cabras también les gusta mucho el fruto del árbol de argán

Robin dijo...

Bueno es saberlo, aunque aquí no los hay.