domingo, 9 de enero de 2011

BIENVENIDO, MISTER LEE

Leo con tristeza que un compañero de la granjaonline ha perdido sus cabras por el ataque de los perros de su vecino. Expresaba además su pesar porque, aunque estaba reconfortado por tener trabajo, éste le impedía disponer de tiempo para cuidar de sus animales, y tenía que aprovechar la ocasión, porque igual podía estar 4 meses sin trabajo. Y en cambio, cuando lo tiene, tiene que trabajar 16 horas al día.
Esta tendencia laboral hace tiempo que la estábamos viendo venir. Se está tendiendo a que la gente tenga que encontrarse a disposición de la empresa 24 horas al día, los 365 días del año. Se acabaron, por lo tanto, aficiones, estudios y vida familiar. En la urbanización donde vivíamos antes, ya se habían dado varios casos de este tipo. En uno, incluso llegó a peligrar el matrimonio, porque la mujer se estaba cansando de tener que ir a eventos familiares sola con los hijos. En otros casos, veías a las personas resignadas: contentas por tener trabajo, pero ajados, con tristeza en los ojos, porque habían tenido que dejar alguna afición. Cuando hablaban conmigo, sonreían: pero al darse la vuelta, cuando se alejaban, yo les seguía con la mirada, y caminaban cabizbajos, pálidos, como vencidos. Con el teléfono móvil encima, por si llama el jefe...Aunque sea domingo.
Me entero de que esta semana ha venido a visitarnos el vicepresidente de China. Por lo visto, ha sido recibido con honores y lujo asiático. Los gobernantes de nuestro insigne país estaban muy contentos, porque el mandatario chino ha dicho que comprará deuda soberana a espuertas: o sea, que van a vender España a nuestros lejanos amigos mandarines.
Buenooooooo........lo de trabajar con sonda anal y urinaria para no ir ni al lavabo ya no lo veo tan lejano...NEHAO.

7 comentarios:

oskar dijo...

Esclavitud, que estaba abolida, ¡no! sigue estando ahí. A no, que ahora tenemos salario, jaja. Cobras lo mismo hagas 8 o 10 horas, o 16, y no se te ocurra protestar que estás en la calle, ya vendrá otro para tu puesto.

Querida Robin, me preguntas al hilo de otro tema, mi opinión sobre la tolerancia social a las opiniones particulares. Respuesta clara, simplemente no existe. No hay tolerancia a las opiniones personales, en cuanto discrepas estás encasillado. Si dices ser católico practicante, eres un facha franquista. Si dices que no estás de acuerdo con el capitalismo, eres un tarado hippy o anarquista.

Encuentro una sociedad que cada vez quiere hacernos mas borregos, quiere anular nuestra capacidad crítica (ejemplos muchos: educación para la ciudadania, inmersión lingüistica, ...). Como alguien dijo "o estás conmigo o estás contra mi".

Como tu comentas con frecuencia están rememorando la Edad Media, y cualquier día clonan a Torquemada. ¡que Dios nos pille confesados!.

Un saludo.

Robin dijo...

Te comento esto porque últimamente, con temas como la ley antitabaco y estas lindezas de los trabajos, estoy viendo enormes enfrentamientos entre personas que parecían amables; se transforman en basiliscos. Yo no sé cómo,y tampoco sé si es una particularidad de la gente de este país, más aborregada por los años de dictadura que en el resto de Europa, pero me doy cuenta de que si discrepas de algo, por muy injusto que sea, la persona afectada no te apoya en la discrepancia, sino que su cerebro sufre un giro inesperado y se alía con el poder: me explico: alguien trabaja 16 horas diarias. Va hecho polvo, y tú se lo haces notar y dices que es injusto, que lo están explotando; pues por una extraña mutación, esa persona pasa a defender a su empresa, y te dice que si no quieres trabajar eres un gandul, y que así va el país. O sea, que el puteado pasa a defender a capa y espada al puteador. Es algo que no he podido entender nunca, y supongo que es la causa de que en este país nunca pueda haber una figura como Robin Hood, por ejemplo, y si la hay, se queda sin seguidores a los diez minutos. Es el país ideal para un sistema de trabajo como el chino, por ejemplo, porque se requiere gente sumisa, como el pueblo español.Miedo me da la visita del chino...

oskar dijo...

¡Ay Robin! Animales sociales somos, y en este país siempre seguimos a la marea dominante.
¿Qué es eso de ir contracorriente?¿Qué ganas, aparte de deslomarte y dejarte las fuerzas?
Bueno, en este país y en otros muchos (los alemanes se callaron y siguieron a Hitler, los italianos a Mussolini, los cubanos a Fidel, en Venezuela ya ves a Chavez, los islamistas yihadistas, etc...).
Pensamos que es más fácil aliarnos con el poderoso, que de esa manera en la empresa te van a valorar más y recompensar en el futuro. ¡No!, eres carne de cañón, y con la sumisión demostrada te pisarán más facilmente. Pero no lo vemos así (jeje, yo como soy autónomo me da igual lo que diga el jefe. Ironias, estoy aún más puteado, pero eso es harina de otro costal).

Si saliese una Robin Hood en España lo tendría difícil. Algo parecido hemos tenido, por ejemplo Viriato tan de moda ahora por la serie de Antena3, el caso de Numancia, y alguno más. En este país como tu dices y yo he dicho, estamos muy acostumbrados a seguir a la masa, normalmente el poder dominante y la rebeldía la dejamos para casa.

Termino con una frase de la Madre Teresa de Calcuta, para la reflexión. Le preguntaban si no creía que lo que ella hacía era una gota de agua en medio del mar, y ella respondía: "si, pero sin ella el mar tendría una gota menos". En España diríamos, "total una gota más no se nota, para qué molestarse". Mira que somos diferentes siendo todos humanos.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Oskar, sólo una puntualización.
No todos los alemanes fueron nazis leales a la figura de Hitler ni al Reich.
Desde el inicio del ascenso del nazismo hubo una intensa resistencia interior( desde los estudiantes de La rosa Blanca en los primeros años hasta los diversos intentos desde dentro del gobierno para eliminar al tirano)
La Resistencia Italiana (Partisanos) estuvo formada por casi medio millón de miembros. La actual Constitución Italiana se asienta sobre los principios de Democracia y antifascismo de aquellos Partisanos.
El Maquis actuó en España hasta los años cincuenta.
En Cuba y Venezuela, cada vez se hacen oir con más claridad las voces de la Disidencia.
Flaco homenaje si no remmemoramos y aprendemos de esas personas que antepusieron y anteponen los principios de Libertad y Democracia a su propia vida.

Robin dijo...

Oskar, precisamente, esta tarde estaba yo pensando en lo de ir contracorriente, frase que justo acabo de leer en tu comentario.En un pueblo cercano, venden un rebaño de 20 cabras. Es una de las muchas ofertas de ganado que hay por la comarca. Ya nadie quiere cuidar animales, la gente mayor se los quita de encima, y la gente joven no quiere continuar estos negocios.Y nosotros, aquí con las cabrillas. Esta tarde me sentía completamente como UN SALMON. Contracorriente.Y ser salmón llega a veces a ser un poco cansado...sobre todo pensando en su final, que es...la muerte por agotamiento. Y para acabarlo de redondear, esta tarde, nueva conversación filosófica con mi marido sobre el tema del Bien y del Mal. Me aconseja no pensar más sobre estos conceptos, el tema no tiene salida. Y sin embargo, he dedidido buscar una señal, una prueba de la existencia de lo Absoluto. Si no, me vuelvo mero y me voy a los fondos abisales.Supongo que esperaré en vano, como todo Dios desde tiempos ancestrales.

Robin dijo...

Hace unos años estuve de viaje en Zurich. La guía era una señora de cierta edad. En los pocos días que duró el viaje, se esforzó al máximo para acercarnos a la cultura alemana.Cuando se refirió al episodio nazi, nos transmitió una angustia viva aún hoy, la suya propia y la del pueblo alemán, que hoy en día lamenta aún en lo más hondo de su alma no haber podido parar aquella monstruosidad.

Anónimo dijo...

Cualquier estado cimentado sobre el totalitarismo y basado en el terror y en la obediencia ciega sin disensiones contribuye a que sus súbditos, tras el derrumbe o el colapso, carguen con la lucha emocional de sentirse responsables últimos de la terrible locura provovada por sus gobernantes.
De cualquier modo, no deberíamos olvidar que aquel holocausto exterminó a seis millones de judíos (más de la mitad compatriotas) y además a comunistas, homosexuales, eslavos, disidentes políticos o simples sospechosos de ser no-afines al régimen también ellos alemanes.
La "memoria histórica" del siglo XX debería revisitarse en toda Europa.
Hasta 2005 con el anterior gobierno de Schroeder no se rindió homenaje oficial a los conspiradores que dieron su vida en los diversos intentos de derrocar a Hitler.