jueves, 30 de junio de 2011

QUÉ SIGNIFICA METERSE EN UN BERENJENAL

Las berenjenas, como buenas solanáceas, aman el sol y el calor: el solanaje, vamos. Lo que os digo, camino de los trópicos...

Esta planta ya tiene una berenjenilla pequeña. La foto es de hace unos días; esta tarde el frutillo estaba ya muy grande.

Las berenjenas son traidorcillas. Como véis, hay una mala hierba que crece a su lado. Bien, mi intención era arrancarla antes de hacer la foto, para que la planta luciera en todo su esplendor. Pero la señorita berenjenita me ha obsequiado con un pinchazo de tres pares de webs en los dedillos, de manera que, después de acordarme de toda su parentela vegetal, he dejado la mala hierba donde estaba. Mira, si la foto sale con una mala hierba, que salga. El cáliz de la berenjena luce unos maravillosos espolones que pinchan como demonios. Y además esto nos ilustra sobre la expresión meterse en un berenjenal: el que tal cosa haga, se acordará toda su santa vida, os lo aseguro...

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