lunes, 28 de agosto de 2017

ALTER-NATIVA

El Norte forma parte de ese Plan B que comentábamos hace años. Aunque cuidado: cuando bajan las vacas en verano de los pastos altos, es señal de tiempo severo. Los granizos son mala cosa cuando la huerta está preñada de frutos, como ha pasado esta vez en el valle de Laspuña. El resultado: no hay nada que haya sobrevivido a la fuerza destructora del pedrisco. Y esta vez, el Plan A ha sido el que nos permite sobrevivir hortelanamente hablando. El Sur tiene sus ventajas.

Aínsa, o L'Ainsa como también la llaman, tiene una hermosa iglesia con reconfortante cripta que sirve de refugio. Y que tiene sus misterios...¿quién se resiste a un prometedor cofrecillo...?


2 comentarios:

Candela G P dijo...

Mis felicitaciones por tu trabajo !!!
Eres todo un libro abierto de la historia de esos lares, nos muestras desde tu experiencia in situ, tus inquietudes compartidas con otros profesionales del tema...
para no parar de escribir amiga. Intuyo que disfrutas en cada minuto, cada observación,cada una de las intrigas que desvelas en las próximas entradas.
Ánimo y a seguir desarrollando ese proyecto que tienes en este presente. Besos

Robin dijo...

Gracias por tus palabras Candela. Intento disfrutar al máximo cada segundo. Sobre todo después de la apendicitis me he dado cuenta de que la línea entre el ser y no ser es muuuuy fina...