lunes, 4 de septiembre de 2017

SANT SALVADOR DE MARGALEF

El paisaje es inmenso, ciclópeo, pétreo en su enormidad globular y cavernosa. Desde el Paleolítico, los humanos vivían aquí.
El abrigo que es el origen de la ermita recoge dos tiempos materializados en la construcción más reciente, que recibe la devoción actual...




...y la primitiva, antigua, telúrica...




Y en el origen de todo, el agua, la fuente, fría de manera inesperada, casi hiriente. Dicen que la construyeron los monjes de Scala Dei.

Es costumbre tocar la campana -un obús de la guerra- cuando se sube, depués de 3,5 km de camino muy ascendente desde Margalef. La montaña, contenta, retruñe en todo su ser.


4 comentarios:

Juli Gan dijo...

¡Qué lugar tan especial! Tengo que hacer más excursiones por Catalunya.

Robin dijo...

En cinco sílabas, respetando el diptongo: im-pre-sio-nan-te.

Candela G P dijo...

Que maravilla de lugar con tanta belleza, esa que nos apasiona y nos gusta estar presente para cargarnos de energía y seguir "haciendo caminos".
Besoss

Robin dijo...

Así es Candela. Es un refugio, un lugar de paz.