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domingo, 2 de agosto de 2026

UMMO

 



Como se comprende con facilidad, vivir en un sitio donde hace ya dos meses que no cae ni una gota de lluvia, los días en los que se han superado los 40 °C son abundantes y rodeados además de enjambres de insectos, requiere premios de cuando en cuando.

Nos desplazamos a lugares más amables donde se vive, no se sobrevive. Y cuál no es nuestra sorpresa al encontrar estos adhesivos de UMMO. 

Para los que no conozcan el caso, esto se refiere a un avistamiento de un ovni que mostró en su panza el símbolo de un planeta lejano ]+[, el planeta UMMO, allá por la Década Prodigiosa. A pesar de que fue un montaje llevado a cabo por un extraño personaje, hoy en día el fenómeno sigue vivo y con una activa comunidad en Twitter, donde sendas cuentas afirman ser llevadas por ummitas, aunque hace unos meses que abandonaron la Tierra. En fin, entretenimiento garantizado, porque varias predicciones sobre crisis sociales y económicas realizadas por los ummitas no han resultado verdaderas. 

La verdad es que ha sido muy inquietante encontrar estos adhesivos en el Matarranya, en especial porque parecen bastante nuevos. Habrá que tener los ojos bien abiertos...🛸

sábado, 1 de agosto de 2026

LAS MOSCAS DEL PARAÍSO


 En efecto, salir de casa es deporte de riesgo. Asomas un brazo y al momento lo tienes cubierto de diferentes especies de dípteros. El que más abunda es la mosca doméstica, pero después de tantos días sin llover afloran otras maravillas de la naturaleza. 

Los más tontos son los tábanos. Buscan agua con desesperación, tanta que te pican así, como quien pasa por allí, de forma sutil pero tan dolorosa que salen unos habones de campeonato. Por eso no me apena que se ahoguen en los charquitos de regar: es parte de su biología.

Abundan nuevas especies de moscas que pican muy fuerte: algunas son grandes y grises. Estas se notan cuando se posan sobre las carnes y se van al primer manotazo. 

Las más pesadas son las comunes. Tienen tanta ansia que es inevitable que te busquen mientras haces actividades al exterior: quieren meterse en las orejas, en las comisuras de los labios y han desarrollado la habilidad de entrar entre las gafas de sol y los párpados porque ansían meterse en los ojos. 

Y aquí sigue, con nubes de todas las formas y colores, con algún trueno disperso y sin caer ni una gota. Al final los insectos nos chuparán la sangre.