En nuestro recorrido por Beceite nos encontramos con agradables sorpresas: senderos húmedos, suaves de otoño y de colores ambarinos.
El valle es una huerta magnífica que aporta verduras de todo tipo; también se asientan granjas. Nos sorprende esta feracidad: parecía un terreno más constreñido por la geografía. Pero nos alegra que sea tierra fértil protegida por la roca.
Y el elemento ineludible es el agua: el río Matarranya es principio de todo, desde tiempos arcanos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario