Los que se lo están pasando en grande son los cactus, que florecen sin cesar. Eso sí, hay que estar atentos porque si se adelgazan es que están pidiendo agua, porque resistentes son pero hasta ciertos rigores sisquellanos. Este está muy 😀
Con lo que tuve hice lo que pude
¿Temperatura récord sisquellana (que ya es nivel abominación) y un tío pasando una picadora en la finca de enfrente? ¡No se hable más! Platillos. Ensalada César y tarta de queso.
En fin, que frente a tanto disgusto climático contra el que no se puede hacer gran cosa he decidido que nos vamos a dar un homenaje, a saber: cada vez que la temperatura sisquellana pase de los 35 grados, comeremos platillos especiales. Me parece que nos vamos a hartar 🤣
En esta ocasión, un nenúfar helado de fresa y piña.
Tengo palabras pero no las voy a utilizar. Prefiero dejar en evidencia de manera más elegante la completa inutilidad tanto de quienes gobiernan como de algunos gobernados.
Incendios en Catalunya. Harta estoy de que cada verano pase lo mismo. Los que gobiernan son mediocres y pésimos elementos que, con todos los recursos que tienen en su haber, se limitan a pasar los días en sus despachos haciendo sudokus, parece; o en todo caso para hacer lo mínimo posible para no molestar a los empresarios y a los lobbies, que son los verdaderos amos del garito.
El 95% de los incendios de Catalunya han comenzado porque ha ardido maquinaria agrícola, a saber, segadoras. Una mínima parte ha sido por el impacto de rayos en el Pirineo.
Los gobernados, que tienen 1300 centímetros cúbicos de masa encefálica de promedio -como todo Homo sapiens- la deben tener espongiforme y van a lo suyo, cada uno a lo suyo, y a algunos no les da para pensar que a las horas centrales del día no se pueden realizar ni tareas agrícolas ni industriales con maquinaria. Se les quemarán 700 cosechadoras y a 400 empleados les darán golpes de calor, que ellos a lo suyo, a segar a las 4 de la tarde y a cortar postes metálicos con radiales. Porque los agricultores también son un lobby ya en Catalunya. Y los de las radiales son pobres mandados descerebrados.
Pues ellos mismos. Por mi parte, se acabó considerar comprar productos de proximidad y si son del Mercosur, tanto mejor. Y de las Antillas, de allí de donde Magallanes fue a parar. Total, un kilo de peras ya cuesta tanto como si vinieran de las islas de las Especias...
Las tomateras pueden tolerar temperaturas máximas de hasta 35 °C a 40 °C por periodos cortos, pero su crecimiento y producción se ven seriamente afectados por encima de los 30 °C. Para mantenerlas con vida en el huerto sisquellano estamos pasándolas canutas, porque -como no podía ser de otra manera- se están rostizando, a pesar de la malla de sombraje, el riego por goteo y el plástico protector. ¿Por qué?
Por encima de los 30 °C - 32 °C el polen se vuelve estéril, lo que provoca la caída de las flores y hace que no se formen nuevos tomates. Fantástica perspectiva, vive Dios.
Con calor extremo, la planta entra en modo de supervivencia y detiene su desarrollo.
Los frutos ya formados pueden sufrir quemaduras solares (manchas blanquecinas) y madurar mal, ya que el exceso de calor bloquea los pigmentos que les dan el color rojo.
Las campeonas de la resistencia: los tomates de colgar sisquellanos, claro. Las víctimas absolutas: los Corazón de buey. Los primeros, adaptados al pertinaz secanaje, van medrando; su sistema radicular suele ser más eficiente y sus hojas gestionan mejor la transpiración para no perder agua desesperadamente. Pero los más genéticamente inadaptados Cor de Bou no gestionan bien el estrés hídrico ni las temperaturas extremas. Es probable que hayan abortado las raíces finas por el calor del suelo. No queda otra que aumentar el acolchado de paja y esperar a ver qué pasa. No las arrancaré porque siempre guardo una esperanza de recuperación y porque algún tomate van haciendo.
Me enfado pero no voy a usar medios químicos. Son insectos grandes que pueden cogerse con la mano y ser llevados a cierta distancia. No seré yo quien a estas alturas contribuya al Fin del Mundo.
Son las madres de todas las rosas actuales; las variedades que crecen de forma espontánea en la naturaleza.
Son todas aquellas variedades y cultivares que ya existían antes de la aparición del primer Híbrido de Té en el año 1867.
Es el grupo más grande, popular y el que predomina en casi todos los jardines actuales. Son los creados a partir de 1867.
Se dividen según su porte y forma de crecimiento en las siguientes categorías:
Los reyes del jardín y de las floristerías. Crecen como arbustos bajos y erguidos. Su gran sello de identidad es que producen un solo capullo grande, estilizado y cónico por cada tallo largo (como el porte que caracteriza a mi rosa Martina).
Arbustos medianos muy compactos. A diferencia de los Híbridos de Té, no dan una rosa por tallo, sino que producen grandes ramilletes o racimos compactos de flores más pequeñas. Su capacidad para llenar de color un parterre es espectacular.
Un cruce intermedio entre los dos anteriores. El arbusto es más alto y vigoroso que el Híbrido de Té, y produce flores grandes con la estructura clásica estilizada, pero agrupadas en pequeños ramilletes de 3 a 5 rosas por rama.
Poseen tallos largos, flexibles o semirrígidos que necesitan ser guiados sobre soportes (pérgolas, arcos, muros).
Son rosales modernos que recuperan el porte libre, rústico y grande de los rosales antiguos. Se utilizan de forma masiva en el paisajismo actual porque forman matas densas que apenas requieren mantenimiento y florecen sin parar. Las famosas colecciones inglesas de David Austin o la serie Knock Out pertenecen aquí.
Su capullo muestra una apertura concéntrica en forma de copa alta. Sus pétalos son de una textura sedosa y densa, desplegando un color rosa suave o rosa porcelana pálido increíblemente limpio y uniforme, que adquiere reflejos nacarados bajo las primeras luces de la mañana.
Sus hojas maduras de color verde oscuro contrastan con la brotación de sus tallos jóvenes, que nacen impregnados de unos tonos rojizos y purpúreos bellísimos.
Ficha técnica de la variedad
Secretos de cultivo en nuestro huerto y jardín
La gente empieza a estar afectada por los calores de una manera peligrosa. Además de las alteraciones físicas, he detectado cambios psicológicos que sin duda vienen propiciados porque la mielina, que forma esa vaina lípidica que envuelve los axones de las neuronas, se hace más fluida y las conexiones nerviosas no deben funcionar bien, se ve.
Ya le dije en su tiempo a mi maridín que WhatsApp no me gustaba: da mal avío. El móvil es compartido entre ambos y no tenemos secretos. Y se va cumpliendo mi profecía. Esta semana he tenido que enviar a los limbos a dos especímenes, a saber:
En fin, y la temperatura que no baja y ya se anuncia otro bomboinfierno para dentro de poco. Al final desinstalaré esa diabólica aplicación porque me veo 'de vení' una hecatombe.