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jueves, 19 de mayo de 2011

UN INVITADO A COMER MUY ESPECIAL


Ayer a la hora de comer hemos tenido un invitado muy especial: Tycho ha decidido que le gustaba el arroz con mostaza suave de higo, y ha venido a sentarse a la mesa. Las sillas son demasiado pequeñas para él, así que las hemos apartado y le hemos dejado todo un lateral para él. Y después de comer, nada mejor que una buena siestecilla al solete, que hay que aprovechar porque parece que quiere llover.
Hoy ya lo hemos dejado suelto sin cuerda, y no se ha ido por el camino. Está pastando tranquilamente. Bien...

sábado, 14 de mayo de 2011

IL CAVALINO RAMPANTE

Este caballito es un cabroncete. Resulta que nos dejamos el alma construyendo su refugio, y dice que nos metamos nosotros. Prefiere estar cerca de la casa, en concreto su lugar favorito es delante del horno. Parece muy simpático, ¿verdad? Pues esta mañana ya es la tercera vez en tres dias que mi marido se juega el físico, porque si se suelta o lo soltamos de la cuerda, tiene querencia a volver al pueblo, y toma el caminito a trote. Mi marido tiene que bajar campo a través e interceptarlo cerca del barranco.; ayer se hizo daño en la rodilla. Yo no oso montarlo aún, aunque su anterior dueño jura y perjura que sus nietos lo montaban cual a osito Mimosón; no lo creeré hasta que lo vean estos mis ojos. Esta mañana nos ha obsequidado con una cabriola tipo cavalino rampante de Ferrari cuando mi marido ha intentado montarlo. Ya falta menos para llegar a Bonanza.

martes, 10 de mayo de 2011

CÓMO SABER SI UN CABALLO ESTÁ A GUSTO

Podemos medir el grado de satisfacción de un caballo por varios signos: posición de las orejas, posición de las patas, porte general...pero nada hay más definitivo que esta manifestación magnífica, signo de que la criatura se lo está pasando bien. La primera foto es una vista general, que pongo en atención a los blogeros que tienen enlaces a éste en sus blogs, porque si les sale la segunda fotito en el recuadro del link, reconozco que puede comprometerles, e incluso ser acusados de bestialismo. Remarco que estamos en horario nocturno y somos todos adultos, ¿no? Y si no, criaturitas, aprended lo que es la vida...



MOMENTO MÁGICO

En momentos de gran relajación, pueden conseguirse maravillas como ésta. La criaturita tiene tendencia a tirar la boca -o sea, morder- con bastante facilidad. Pero...venga, os explico el secreto.
En primer lugar, uno mismo tiene que estar en un estado especial, cosa que se nota porque te sientes muy bien contigo y todo te parece maravilloso. En segundo lugar, hay que acercarse al animal, pero a una distancia que no resulte intimidatoria para él. Y mirándole a los ojos, hay que empezar a hablar muy, muy bajito, con voz amorosa. Veréis cómo el animal se va destensando, se queda relajadísimo, y va avanzando hacia tí. Hasta que se acaban los intentos de morder, de hacer nada más que no sea juntar nuestras cabezas. Y lástima que mi marido no ha sido lo suficientemente rápido, porque hacía un rato que estaba con su cabeza en mi regazo, completamente tranquilo, como si fuera un bebé. Este ejercicio hay que repetirlo durante días, hasta que su confianza sea firme. Y la nuestra también, porque os aseguro que un mordisco de caballo...tiene tela.

EMPIEZA UN NUEVO DIA PARA TYCHO




A veces tanto esfuerzo no se ve recompensado, y resulta que Tycho no ha querido dormir en su casita, sino...¡al lado de nuestra casa de madera! Como las cabras en su momento, quiere estar con nosotros. ¡Ay Señor!...poco a poco tendremos que acostumbrarlo a su cuadrita, que ahora, con más calma, iremos reforzando. Tendremos que hacer paredes de adobe y sujetar bien las planchas del techo.

Una cosa quiero que quede clara: un caballito no es un juguete. Para tener ahora la capacidad de cuidar este animal, por ejemplo, yo he tenido que chuparme varios años de cursillos para aprender a manejar caballos, para saber sobre su salud y sus cuidados. Ya que no he tenido conocimientos por herencia familiar, he tenido que esforzarme, estudiar y practicar. Estos animales necesitan muchas atenciones: aseo diario, limpieza y alimentación correctas. Son fuertes, aunque sean pequeños, y pueden hacer daño. Sobre todo, a la hora de tener un animal, responsabilidad y preparación.

En la primera foto, Tycho supervisa la construcción de su casita. Y en la segunda, comiendo cortezas de naranja amarga. Se comió dos, la tercera dijo que me la comiera yo.

lunes, 9 de mayo de 2011

EL SUEÑO DEL UNICORNIO



Hoy ha sido un día duro para todos. Nueva casa, nuevos amigos; todos estamos cansados.

Otra de las malas costumbres de los humanos es pensar que los animales no sienten ni padecen, que son animales en el humanoide sentido de la palabra. Pues los animales sueñan mientras duermen. Los que tenemos perros lo sabemos. Pero los caballos también sueñan. Hoy Tycho estaba cansado; así que se ha echado a dormir un ratito, a nuestro lado, y soñaba: tenía espasmitos, movía los globos oculares, relinchaba bajito. El sueño de los caballos no es muy profundo: siempre en alerta, como buenas presas que son. Hay que vigilar, en este mundo te comen al menor descuido...pero ahora puede dormir más confiado, porque nosotros velaremos su sueño. A lo mejor sueña que es un unicornio en el país de las hadas...

CABALLO DE TROYA (y II)



SEÑORAS Y SEÑORES, TENGO EL HONOR DE PRESENTARLES A...TYCHO.

Bueno, pues mientras pastábamos ayer por la tarde con las cabras y jugábamos a tenis con cañas y piedras (Rafica Nadal y Djokovic estaban jugando la final del Open de Madrid y estábamos inspirados), aparecieron de nuevo Patricio y su mujer. Habían encontrado el pony en la otra punta del término municipal, donde está el pequeño embalse de La Palma. ¡Y ahí que vamos de nuevo, a buscarlo! Ni rastro de los diablillos verde y rojo. Y después de traerlo caminando del pueblo hasta la Sisquella (7 Km) que se nos hicieron cortísimos...¡¡¡ya tengo a mi niño!!

En los papeles se llama Fary, pero como que no, con todos mis respetos para el simpático cantante, ahora en el cielo. Así que aunque oficialmente conste este nombre, nosostros le vamos a llamar Tycho, que es nombre de enjundia, en honor a Tycho Brahe. Este buen hombre fue un observador del cielo nocturno al cual debemos una serie de recopilaciones de datos sobre movimientos planetarios de tres pares de huevos. Lo que le perdía es que, como tenía pasta, era un pinta, y se pasaba mucho tiempo con juergas y excesos. Estos últimos lo mataron, a causa de, se supone, ácido úrico, colesterol por las nubes y demás derivados de los excesos alimentarios. Pero tuvo la fortuna de que se cruzara en su camino Johannes Kepler, formidable teórico que se pasó la vida intentando encontrar un modelo del movimiento planetario que encajara con los cuerpos geométrios que se consideraban perfectos. Bueno, en resumen, que las observaciones de Tycho sirvieron a Kepler para enunciar sus formidables (siempre me han encantado, las amo) tres Leyes de Kepler sobre el movimiento de los planetas y las órbitas que describen.

Pues a las seis de la mañana hoy ya estamos despiertos. Casi no he podido dormir en toda la noche, como si fuera una niña en la noche de Reyes. Ahora nos toca un buen desayuno, y a construir una cuadra para nuestro pequeño astrónomo, que esta noche ha dormido bajo un olivo vigilado por las estrellas y los planetas que tanto amaron Tycho y Kepler.