Se rompió la racha de lluvias. Además hace un calor considerable, así que desplegamos una malla de sombraje ya sobre el trozo donde plantaremos los tomates y donde aún quedan por recolectar calçots. A principios de abril...madre mía.
Las plantas de mi jardín necesitan ya riego diario. Y es que el cielo está raso y azul como una turquesa. Los pradillos se están secando y hay sospechosas espigas a punto de madurar. Empieza el torrijal.

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