Llueve suavemente sobre las flores del iris. Están preciosas este año, y además de las azules, cuento con que florezcan en breve las blancas. Estas maravillas guardan bajo tierra un preciado bien: el aroma más lujoso en la perfumería se obtiene de sus raíces (rizomas). A estas raíces secas se las llama raíz de lirio u orris. El proceso es lentísimo: deben secarse entre 3 y 5 años para que desarrollen su fragancia a violeta. Por su complejidad, el aceite esencial de orris es uno de los ingredientes más caros del mundo, llegando a superar el precio del oro por kilo.
Me acuerdo de Van Gogh. Vincent van Gogh pintó sus famosos Iris mientras estaba en el hospital de Saint-Rémy. Para él, los iris representaban algo alquímico y los llamaba el "pararrayos para mi enfermedad", porque sentía que pintar estas flores con tanto detalle y color era lo único que salvaba su salud mental.
Los iris son mágicos. Apreciadlos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario