Qué bueno es ir caminando y encontrarte con alguien no humano: en este caso, un cabirol estaba husmeando al borde del camino. Yo con el tiento para hacer una foto lo más cerca posible y él que no acababa de entrever si quien se le acercaba iba con buena intención o era un cenutrio cazador escopetero, al final he conseguido una foto y una sonrisa.


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