Leche cruda de oveja. Un lugar: Lévéjac, en la región de Lozère. Más concretamente, Saint-Georges-de-Lévéjac. Y dos productos:
-un queso de pasta blanda y piel lavada, labor que favorece la presencia de microorganismos que aportan sabrosas transformaciones de aromas y gustos: Le Lévéjac. Queso untuoso, tierno y húmedo, con aromas lácticos.
-un queso de pasta prensada no cocida: la Tome de Lévéjac. Su maduración requiere tres meses. El prensado genera cortezas protectoras, cerradas y herméticas, que permiten conservaciones y maduraciones alquímicas.
Su maridaje con vinos blancos dulces en los postres no admite discusión, sino placer gustativo compartido.

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