Que el sistema ha colapsado ya es evidente, digan los que digan los jerifaltes forrados de pasta que gobiernan. Una muestra: mi marido hace bastantes semanas se cayó en el almacén de su trabajo: al principio no parecía que se hubiera hecho daño, pero pronto advirtió que algo había pasado en su hombro izquierdo. Debo remarcar que a mi marido le gusta mucho el compromiso y jugar al héroe (porque bastantes lo loan y eso le gusta, aunque otros lo denostan y luego me pega a mí la tabarra y me pone de los nervios porque si por mí fuera los enviaba a todos à la merde en directo, tengo otro carácter, sí), así que resistió y se fue a su médico de cabecera pasados unos días; éste ordenó radiografía y ecografía, dando como resultado (después de varios meses de espera) que tiene una avería grave. Remitida la información a la mutua, ésta se hace la remolona y pide informe tras informe sin cursar la baja laboral. El cabecera se la da si quiere, pero entonces le recortan parte del sueldo, como es bien conocido. También es bueno saber que mi marido, si estuviésemos en las Décadas Prodigiosas de este país, ya hace un año que estaría jubilado.
Hemos pasado del trabajo asalariado a la esclavitud. Ya le he dicho que si la mutua no da señales de vida de manera inmediata, coja la baja por el cabecera. El dinero que pierda ya se lo conseguiré yo hablando con algún lobby socialista. He dicho.
Postdata: está quedando este país como una 💩