En Aragón los molinos de aceite están abiertos en marzo. Dicen los lugareños que no se cierran hasta que no se haya recogido toda la cosecha porque "cada oliva es aceite".
Aquí en el sur cataláunico a final de enero ya cerraron los molinos aunque hubiese campos por recolectar. Es otra manera de entender la vida. Así que a nosotros nos han quedado unos 400 kilos de olivas por recoger. ¡Este año hemos conseguido 2.500 kilos sólo en nuestra finca! Como ha habido muchos días de lluvia en los que no hemos podido recolectar, no hemos podido acabar la cosecha.
Hay dos opciones para aprovechar olivas además de hacer aceite: la olivada y la mermelada de oliva. Ambas tienen un factor limitante en nuestro caso: hay que deshuesar las arbequinas, trabajo ímprobo que, la verdad, dejo para seres más entregados. Queden las olivas en los árboles y en el suelo para alimento de aves, conejos y demás fauna y opto yo por comprar olivada hecha de olivas de Aragón, que le añaden queso y está muy rica.

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