He decidido recuperar una vieja costumbre que tenía en casa de mis padres: cultivar rosales. En estas tierras donde el viento y el calor son dos factores limitantes, podemos definir estos parámetros para buscar las variedades de rosales más adecuados de entre los miles de ellas que existen.
1. Resistencia al viento:
- Híbrido de Té: suele dar una sola rosa grande al final de un tallo largo. Esto hace que el tallo actúe como una "palanca"; si sopla mucho viento, la rosa pesa y el tallo puede doblarse o la flor estropearse más rápido.
- Floribunda: da racimos de flores más pequeñas. Al estar agrupadas, se protegen entre sí y el peso se distribuye mejor. Son arbustos más bajos y densos, lo que los hace más aerodinámicos.
2. Efecto del calor:
- Híbrido de Té: si el sol quema la flor, te quedas sin esa rosa única durante un tiempo hasta que brote la siguiente.
- Floribunda: al tener muchísimos capullos en una sola rama, si el sol estropea un par de flores, siempre hay otras abriendo detrás. Visualmente, la maceta siempre se ve con color.
Con esto en mente, a buen seguro encontraré las variedades que más se ajusten a esta zona, aunque en mente tengo dos auténticas estrellas de las que disfruté durante años en mi casa: los rosales Chrysler Imperial - un híbrido de té color rojo y de perfume intenso, variedad antigua - y el Madame Meilland - toda una institución en el cultivo de rosas por su bella flor amarilla. A ver si puedo encontrarlos.

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