
Arundo donax. Una gramínea, sí: pero esta vez la he escogido de las que me sé.
Sus rizomas les permiten colonizar rápidamente la tierra.
La humilde caña sirve para tantas cosas...para construir, para entutorar, incluso para comer: los rizomas, debidamente preparados, son comestibles.
Sirve también para hacer música: las flautillas de caña que elaboran las gentes diestras en tales artes.
Mi maridín quiso construir una, hace algún tiempo, tal vez lo recordéis: no le salió. Yo pensé que lo conseguiría: pero no. Salió una especie de silbato gordo de sonido enervante.
Suerte que no perseveró: qué taladrante, por Dios, el pitidito aquel...