Tenemos que construir un corral como Dios manda para las cabras, y además quiero hacer una cuadra para una montura. Sí amigos, hasta las narices estoy de las subidas de los precios del petróleo, y ahora encima la Unión Europea anuncia una subidita de 8 céntimos a aplicar en un breve futuro para penalizar los vehículos de gasoil, porque culpa nuestra es que el planeta esté al borde del cataclismo: total, que no saben qué hacer para que la gente compre coches nuevos. Se ve que el motor del mundo es la industria automovilística...total, que quiero un caballo, un burrito, una mula o un pony. En este pueblo, habitado por gente sensata en cuestiones prácticas, como toda esta zona, nadie se extraña ante tal afirmación, no como en Urbanilandia, donde si dices que quieres un caballo te tachan de demente y de gilipollas. Consultado sobre tal cuestión, nuestro vecino de finca Pere asegura que en sus años mozos, por estos pagos se prodigaban los equinos, y de eso no hace tanto tiempo. Tal se constata en que en todas las casas abandonadas hay arneses y aún queda paja en el pesebre. Recomienda no adquirir un burro, pues su tozudez no es sólo legendaria, y aconseja fervientemente una mula. Mi marido, que en sus mocedades había visto a su abuelo labrar con un mulo, también lo recomienda, pues al parecer son mansos. Pero...¿y lo de más tozudo que una mula? Además, me permito recordar al personal que mido 1,56, y cuanto más alto suba, más dura será la caída...que ya tuve un caballo hace años, y me pegaba cada hostión de tres pares, y duele, vaya si duele...y los caballos son muy delicados de salud. Los cólicos digestivos no son infrecuentes, problemas de articulaciones y cascos...no sé, tengo que pensarlo bien. Pero se acercan momentos gloriosos en La Sisquella...
De momento, tenemos que construir recintos para los animales y perfeccionar los ya existentes. En la foto se ve una construcción del año de la pera con la pared frontal hecha de argamasa. Ha resistido años a la intemperie, así que vamos a tomarla como ejemplo y a ver si nos ponemos manos a la obra. La duda que tengo es si hacer adobes, que son los ladrillos de arcilla y estiércol, o construir directamente con argamasa, que es la mezcla de arcilla y cal, en plan tribus dogones y casitas del Yemen, en paredes que van creciendo por apilamiento de masa sin moldear. A ver qué hacemos...