jueves, 28 de mayo de 2026

COTILLEO

 


Cae fuego del cielo. Como no se puede hacer gran cosa, he pensado que sería un buen momento para explicar cotilleos. 

Hace ahora unos años, mi marido sufrió un accidente laboral: se cayó de la escalera de los depósitos del agua municipales y se rompió la tibia y el peroné de la pierna izquierda y se espachurró una costilla y dos vértebras.

Estuvo de baja bastante tiempo, tanto que alguien se puso nervioso. Veréis lo que pasó.

Frente a nosotros tenemos la Punta de la Faba, pequeño montículo boscoso accesible por el sur por unos senderillos abruptos. Estábamos dentro de casa cuando nuestra perra Kira salió como un cohete ladrando desesperada hacia La Faba. Se escucharon ruidos de arbustos removidos y dos voces masculinas. Dado lo escabroso del paisaje, yo no podía acceder con suficiente velocidad para capturar a los espías, pero sí pudimos escuchar que se iban montados en moto.

¿Quién sería? Hay tres opciones: espías de la mutua, alguien del ayuntamiento para el cual trabaja mi marido o fisgones del pueblo. 

Ya sabemos que los asalariados son muchos, el país es pobre y presuntamente pretenden que los trabajadores fenezcan en sus puestos de trabajo (recordad que la edad de jubilación es ya 67 años) para no pagar pensiones. Pero tened cuidado porque en una de éstas va a haber un disgusto.

2 comentarios:

aStroStrich dijo...

vivan los perros! vinieron de su galaxia pa ayudarnos...un saludo!

Robin dijo...

Sin ellos Este planeta sería imposible.