viernes, 3 de diciembre de 2010

TOMATE NEGRO DE CRIMEA




Unas de las semillas que Pablocs de la granjaonline me ha enviado son de la variedad negra de Crimea. Vamos a ver algunas características de este tomate.
La variedad es originaria de Crimea, en Ucrania, al norte del mar Negro. Resiste condiciones climáticas adversas, como las bajas temperaturas. De hecho, Pablocs comenta que están resistiendo en su huerta temperaturas de cero grados. Esto es mucho para una planta de tomate, que sucumbe rápidamente con los primeros fríos del otoño. La planta puede llegar a los 2 metros de altura, o sea, que son plantas vigorosas, y los tomates pueden llegar a pesar hasta 500 gramos. Son bastante precoces en su maduración. El tomate negro de Crimea es dulce, con pocas semillas y de color oscuro cuando madura. Las variedades de tomate que provienen del este de Europa, en zonas frías, son de color morado en su madurez.
La foto de la derecha es de los tomates negros de Crimea del huerto de Pablocs, que están resistiendo como cosacos los fríos que tenemos. Variedad muy interesante, pues, y a considerar para zonas con otoños e inviernos rigurosos.
En la foto de la izquierda tenemos el tomate negro junto con otras variedades que cultiva Alberto, de Finca El Celemín, presentados para hacer una cata con cocineros, que quedaron gratamente sorprendidos por la variedad de sabores y de colores.

Agradecimientos a Pablocs por permitir el uso de su fotografía. Y a Alberto de Finca El Celemín, por el uso de la suya.

ACABAMOS LA JORNADA POR HOY


Por hoy hemos acabado la jornada de recogida de aceitunas. El día ha sido bronco, porque hace mucho frío y mucho viento, con lo cual al pie de árbol te quedas pajarito. Pero es una gozada ir recogiendo las olivas, tan negritas, y tenerlas en la mano. Están brillantes.
Nuestros animales no colaboran. Al contrario, los gatos se suben al árbol y cuando no te lo esperas, te lanzan la patita y te dan un susto. Los perros se sientan al pie del árbol, y juegan entre ellos; de cuando en cuando se comen alguna oliva, se oye cómo rompen el hueso con los dientes. Y las señoras cabras, a la que te descuidas, se comen la cosecha. Las olivas le gustan mucho a Peque, que prefiere cogerlas del capacho que de la rama.
Cuando paramos para comer algo, allí están ellas. Les encantan las patatas fritas, el maíz tostado, las pipas de girasol y demás cosillas de aperitivo. Las dos hembras son más comedidas, pero Peque se tira encima, quiere que le des toda la bolsa.
En fin, que he pensado que la próxima mascota que tengamos sean uno monitos titis de esos que en la Polinesia están amaestrados para coger cocos de las palmeras, y dátiles. Con sus manitas podrían ir cogiendo las olivitas, en vez de estar aquí de panching, como la peñita ésta que tenemos alrededor.

RESTAURAR UNA VIEJA ESCALERA DE TRIPODE

Dando un paseo con los perros y las cabras, hemos encontrado tirada una escalera de trípode, de las que se usan para coger olivas. La han tirado los moros de la finca vecina porque se ha roto una de las patas principales.
El arreglo es muy fácil. Hay que colocar unos refuerzos de madera que solden la pata. Eso sí, que quede bien fuerte, no sea que la próxima pata que se rompa sea una de las nuestras. Hemos asegurado el arreglo con clavos y alambre.
Ahora ya podremos llegar a los olivos más altos, que por arriba tienen bastantes olivas. Tenemos unas escaleras de aluminio, una de uso doméstico, que no es muy estable sobre terrenos irregulares, y otra de uso profesional para antenistas, pero no va bien porque no tiene punto de apoyo. Estas antiguas de trípode son ideales, porque no tienen que apoyarse en el árbol.
Tenemos que pensar bien cómo haremos una poda de corrección este invierno, para que las ramas más altas no crezcan más arriba; por aquí hay unas fincas donde los árboles tienen ramas que cuelgan hacia el suelo, tipo sauce llorón. La recogida de la oliva es así mucho más sencilla.

MANTENER PURIFICADO EL AIRE DE CASA: MONDAS DE NARANJA


Mi abuela materna era de Lorca, en Murcia, en concreto de un pueblo pequeñito que se llamaba Perín. Cuando en invierno comía naranjas, decía que era bueno poner la piel mondada encima de la estufa, porque purificaba el aire. En algunos bares de montaña, he visto también las mondas de naranjas sobre las estufas de leña.
El calor de la estufa evapora los ácidos de las vesiculillas que los cítricos tienen en la piel. No es que hagan un olor especialmente agradable al tostarse, pero seguramente tiene razón la gente mayor que insiste en que se desinfecta el aire. Así pues, seguiremos las tradiciones de nuestros mayores y torraremos las mondas de naranja sobre la estufa.
Lástima que en la época en que mi abuela vivía con nosotros, cuando yo era pequeña, no le preguntara por más conocimientos de antaño. Siempre me acordaré que cuando salíamos al campo, buscaba con insistencia una hierba que ella llamaba rabo de gato. Pero nunca la encontró, y yo me quedé sin saber cómo era y para qué servía. Aquellas personas que tengáis mayores a vuestro alrededor, aprovechad para preguntar y aprender todo lo que sepan, porque a veces ellos no lo valoran, y tienen en sí un verdadero acervo de sabiduría.

jueves, 2 de diciembre de 2010

¡YA ESTAN AQUI LAS SEMILLAS VIAJERAS!


Y para acabar de arreglar un día que había empezado torcido, nos llaman desde el pueblo: tenemos correspondencia. Por una vez no son facturas: ¡han llegado semillas!
Estas semillas viajeras provienen de dos zonas del país: de Jaén y de Castellón.
De Jaén nos llegan las semillas de Otiñar: maíz no transgénico y alubias negras vascas, que tienen detrás la solera de 10 generaciones de cultivo ecológico. Gracias por su generosidad: yo no puedo ofrecerle nada a cambio de momento: con el tiempo, espero que pueda devolverle su atención con algún tipo de semilla que sea de su agrado. Tal vez mis monstruitos maíces que siguen creciendo en sus macetas den alguna extraño fruto que sea de su interés.
De Castellón llegan semillas de Pablocs de la granjaonline. Son semillas de ñoras y de tres variedades de tomates. Las ñoras son grandes, y los tomates son negro de Crimea, morado y rosa de Mura. Espero igualmente poder ofrecerle alguna variedad autóctona que sea de su interés. Activaremos las salidas de la patrulla Antitrans.
Estoy muy contenta. Esto me anima a seguir mejorando la tierra, hacer el compost, consultar los blogs amigos, los foros de agricultura y ganadería...buena gente, sí señor, eso es lo que sois.
Gracias a todos. Ha sido un día muy especial.

¡DIOS EXISTE! !Y TIENE UNA ALMAZARA EN EL GINESTAR¡

En primer lugar, daros las gracias a todos por vuestros comentarios, sugerencias y ayuda que habéis aportado. Comentarios en el blog, correos electrónicos...De verdad que al leeros, me he venido arriba. Y he enviado a mi desconcertado marido, que ya no sabía por donde cogerme, de expedición con los sacos de olivas recogidos hasta ahora al Ginestar, con la orden de colocarlos en el molino o tirarlos barranco abajo. Es que el pobre ya no sabía qué hacer, este mediodía he montado una especie de decantador con botellas de plástico y he jurado prensar yo sola a mano los 200 kilos que había en los sacos. Y menos mal que al final no he llevado a cabo mi proyecto de centrifugado con una rueda de bicicleta que tenía en mente...Lo tengo loco perdido. Pero nuestros ruegos han sido escuchados: un señor bondadoso dueño del molino de aceite de ese bendito pueblo nos ha dicho que podemos llevar las olivas que queramos, y que o bien nos hace aceite, o bien las compra a unos 33 céntimos el kilo. Hacer el aceite lo cobra a 12 céntimos el kilo, y no importa si le llevas muchas o pocas olivas. Ha puesto los sacos en unos cajones individuales para cada cliente, y hay muchos cajones cada uno con su etiqueta con el nombre de la persona que lo ha llevado. Nos ha asegurado que el aceite será el de nuestras olivas...
Ese señor debe ser un poco Dios, porque en los molinos a los que hemos llamado por la mañana, o no hacían aceite si no eras socio, o pedían un mínimo de kilos, y como sólo somos dos, y las olivas no pueden guardarse mucho en sacos, porque fermentan, pues estamos limitados en la cantidad que podemos llevar.
Mi marido ha aprovechado para recriminar mi actitud. Dice ( y es verdad) que si me tomo todo tan a pecho me dará un yuyu. De todas maneras, si alguien en este mundo no se toma las cosas un poco a pecho, no avanzamos. Es que lo del pseudónimo de Robin no es por capricho, es por la mala leche que le entró al susodicho con las injusticias. O Juana de Arco. Aunque esta acabó peor...
Total: que el Ginestar es el mejor pueblo del mundo.
Que quede constancia que este molino nos fue recomendado por Renasci hace tiempo. Esta mujer es una mina de sapiencia agraria. Desde aquí mi agradecimiento.

LIMONES, MANDARINAS Y NARANJAS. INTERCAMBIOS AGRIDULCES.


El intercambio se instaura. Hemos cambiado una docena de huevos a nuestros vecinos por una bolsa de naranjas valencianas, con algunas mandarinas y limones. Leti es valenciana, y su familia tienes frutales. Cuando sus familiares vienen a verlos, les traen cítricos.
Lo triste del tema es que son frutas que no se recogen de los árboles porque no resulta rentable. Y ahí se quedan pudriéndose, porque el dinero que pagan a los agricultores no cubre los costes de explotación.
Veo que hoy no es un buen día para los temas agrarios. Debe haber alguna conjunción astral negativa. Me aconsejan que deje las olivas en los árboles, y que el que viene, que ya estaremos más asentados, será otro año. Sólo imaginarme las olivas pudriéndose sin recogerlas, y ya me están entrando vaídos. Voy a comerme a alguien...y por ahí veo que se acerca mi marido...

CABREO MONUMENTAL CON LAS OLIVAS: YO YA LO DIJE...

Esto es la repera. Ha llegado el momento de llevar las aceitunas al molino. ¿Y qué pasa? Pues que aquí hay gato encerrado.
La mayoría de los molinos de aceite a los que hemos llamado no te las muelen si no eres socio. Y en uno que sí, te dicen que las dejes, pero no te muelen las olivas en tu presencia, sino que tienes que dejarlas en sacos tres días porque van muy colapsados. Imagináos 6 sacos con 50 kilos cada uno perdidos entre toneladas de olivas...¿quién te asegura que sea tu aceite el que te dan? Yo, que ya soy gata vieja y dejé de confiar en el género humano hace tiempo, sé perfectamente que no será nuestro aceite. En el embudo de la almazara entrarán continuamente olivas, y a mí me darán el aceite que me corresponda por el peso de los sacos que he dejado. Así que me tragaré junto con el preciado elemento oleoso los matabichos que hayan utilizado para el cultivo en toda la comarca. Y no son pocos...
Mi marido está arrebatado. Parece poseído. Total, lo único que le he dicho es la famosa frase yo ya lo dije; me he limitado a recordarle mi insistencia en traer la piedra para moler, en probar métodos de prensado...como no me hizo ni caso, ahora tiene el resultado.
Aviso para navegantes: esto de la agricultura es una familia. O eres socio (que cuesta un pastón) o no eres nadie.
Se impone autosuficiencia total: hay que buscarse la vida absolutamente en todos los aspectos, incluidos los procesos de transformación de las materias primas.
No se admite que la gente vaya por libre. PUES...YO LO VOY A HACER. CUESTE LO QUE CUESTE. SEGUIREMOS INFORMANDO.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

TECHO GRATIS PARA LA AMPLIACION DEL CORRAL


Acabamos de llegar de buscar las uralitas al barranco: una odisea.

Como mi marido es muy suyo, y no quiere que nadie le vea recogiendo cosas tiradas, hemos tenido que esperar que se fuera la cuadrilla de moros que está recogiendo las olivas de la finca vecina. Entonces hemos bajado al barranco. Pero hemos bajado a pie, para conservar mejor el anonimato. Cerca del barranco hay un maset deshabitado, y mi marido insiste en que no quiere que nadie nos vea rondar las casas. En parte tiene razón, luego si por casualidad hay algún desperfecto, la gente siempre pensará que has sido tú si te ven rondar. Así que compartiendo su opinión, nos vamos caminando. Nos han acompañado los perros Troya y Boli, en parte por si hay algún imprevisto, en parte porque cualquiera les dice que no cuando hay aventuras a la vista...
A media bajada, nos hemos dado cuenta de que no hemos cogido ninguna linterna. Bien. Y al llegar a medio camino, mi marido me ha convencido de coger un atajo campo a través.
Hemos encontrado las uralitas, pero ya casi no se veía nada. Las uralitas estaban entre unas zarzas y pinchos variados, claro está. Así que como he podido, he cogido dos de las más pequeñas y me las he puesto encima de la cabeza. Mi marido ha cogido las más grandes, y ¡hala!, a subir a casa.
Hemos vuelto por el camino, porque yo lo siento, pero la subida campo a través ya me superaba. Y la verdad es que no sé cómo no me he despeñado, porque es que no se veía tres en un burro. Mi mario no tiene problemas, se ve que tiene retinas de visión nocturna, porque no tropieza ni una sola vez el tío. Pero bueno, techo gratis para el corral. Mañana lo pondremos y quedará acabada la ampliación. En la foto, uralitas fantasmales en el crepúsculo, ya en casa.

EL CARNERO CRISOMALLO


Así se llama el carnero protagonista de la leyenda de Jasón y los argonautas. Esta historia, que en la actualidad ha sido llevada al cine y a la televisión en numerosas ocasiones, da mucho de sí porque va de griegos antiguos, de por allí el siglo XIV antes de Cristo, y permite el lucimiento de actores cachas y guapetones, y de dulces actrices ataviadas a la usanza cretense.
Crisomallo era un carnero mágico, que tenía dos particularidades: era un carnero alado, podía volar gracias a sus dos alitas, y además su vellón era de oro. Aquel que consiguiera poseerlo sería reconocido como el legítimo jefe del pueblo.
Así que allí que se fue Jasón y sus compañeros los argonautas, cómo no de viaje a una isla misteriosa, donde encontró el Vellocino de Oro colgando de un mágico árbol. O sea, que Crisomallo pasó a mejor vida...para legitimar la jefatura de Jasón.
Yo tengo también mi animal dorado, pero no es un carnero, es un chivo. Supongo que me agradecerá eternamente que a pesar de mi afición a la literatura mítica no le haya puesto el nombre del carnero mágico...aunque yo por si acaso, como es de color oro viejo, voy vigilando, no sea que le salgan un par de alas en el lomo y nos saque de la miseria. La verdad, más que de oro, su vellón parece del color de los céntimos de euro...quizá sea un buen augurio...

TRABAJANDO EL HUERTO A DOS MANOS


Por mis narices que al huerto lo pongo yo en orden. Ayer por la tarde me estaba mirando las espinacas, y decidí transplantar algunas plantitas a un caballón fangado y estercolado nuevamente.
Al sacar las plantitas, he podido comprobar que la tierra está suelta, lo que favorece el desarrollo de las raíces. Algunas plantitas han desarrollado una larguísima raíz principal. Eso es muy buena señal. Seguramente esta tierra sea buena para plantar zanahorias. Y para acabarlo de arreglar, después del transplante ha empezado a llover un poquito, y las plantitas lo han agradecido.
Estamos haciendo un buen montón de compost. El invierno va bien, porque se pueden añadir las cenizas de la estufa, lo que es un enorme aporte de minerales y especialmente potasio, el cual gusta mucho a las plantas. Hay que cuidar de añadir las cenizas al montón cuando estén ya frías, sino puedes provocar un incendio, o puedes cargarte la fauna y flora microbianos del montón...siempre añadirlas al montón en frío.
Haré todo lo posible porque esta tierra produzca como ha de hacerlo. Aunque me deje la piel...Ya en plan Braveheart, con herramientas a dos manos, si es necesario.

ESPANTÁ GENERAL: ASI CUALQUIERA...

Después de las elecciones catalanas, ha habido una espantá general de políticos. Algunos, aprovechando que la cosa no les ha ido nada bien y la gente les ha negado la confianza, han decidido que, ante lo que se avecina en lontananza a nivel económico, se piran. El primero, el hasta ahora Molt Honorable Montilla, que ha pillado un cabreo monumental y no sólo dejará de ser candidato in aeternum, sino que incluso deja el escaño y todo. Igual que Ernest Benach, el presidente del Parlament, que dice que se va.
Eso sí, se van, pero el sueldo lo seguirán cobrando durante los 4 años siguientes: a saber, el President del Parlament cobrará, sin ir a trabajar, 100.000 euros anuales.
Después a la gente la indemnizan con 20 días por año trabajado, con un poco de suerte, y pasando por lo general por Magistratura de Trabajo y acusarte de mil y una malas artes, vamos, que el trabajador a despedir ha sido Maquiavelo y Mouriño en uno. Casi se carga la empresa. Y si es mujer y se queda embarazada o viene de una baja por maternidad, podía ser muy peligrosa. No sea que haya parido al Anticristo Anticapitalista...