domingo, 20 de marzo de 2016

LA DIETA DE LA LONGEVIDAD

¿Podemos alimentarnos de manera que nuestro organismo reciba una serie de beneficios añadidos además del aporte energético para mantener sus funciones? Sí, y además de manera sencilla y de proximidad. Los mediterráneos tenemos suerte: el estudio Predimed muestra que una dieta rica en aceite de oliva virgen extra y frutos secos produce unos efectos importantes en este sentido. Si además añadimos la ingesta de frutas y verduras, conseguimos efectos antioxidantes y anti-inflamatorios. Como antioxidantes contamos con las vitaminas A, C y E, cobre, zinc, selenio, manganeso, y diversos fitoquímicos como el licopenol y el resveratrol. Con actividad anti-inflamatoria comprobada científicamente contamos con el aceite de oliva, frutos secos, verduras, hortalizas y pescado azul. Os animamos a que os incorporéis al estilo de vida mediterráneo, frugal, adaptado al medio, sobrio, y por lo tanto, lo más cercano a la esencia de la vida.

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