domingo, 21 de octubre de 2018

EL LAVADERO JUSTICIERO

Queridas criaturas: no os conforméis con esa sensación que se va extendiendo y que afirma que el mundo es una basura. Hay remedio. Hoy os propongo una manera de dar un poco más por el ánima a los monopolios energéticos, los nuevos señores feudales del siglo XXI y a sus secuaces, los gobiernos y anexos malignos en general. Hay una forma la mar de eficaz de lavar la ropa sin gastar electricidad ni combustibles fósiles: que les den. Es el lavadero, la pica, el safareig de toda la vida. Basta con una buena pastilla de jabón (las hay que dejan la piel hidratada incluso), agüica y la energía de vuestros brazos; no mucha, no creáis. Yo, cada vez que paso la ropita enjabonada por las rugosas ondulaciones del lavadero, sonrío; cada vez más, prenda tras prenda, hasta que estallo en gratificantes carcajadas.
De todo punto recomendable.

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