Vamos teniendo cada vez más experiencia del mundo y conocemos ya los intríngulis de los seres humanos. Ahora que llega el otoño y se ven en los medios horribles y despóticas acciones en el marco de la guerra de clases sociales, ahí va una reflexión que pienso yo que se ajusta a verdad.
En este mundo chungo hay algunas premisas a tener en cuenta respecto a la gente. Ya hablé hace años del concepto de tribu y de la red de solidaridad, pero poco a poco la gente va dejando los proyectos campestres y te vas quedando solo. Añadamos que hay personas que cuando necesitan consejo o asesoramiento son tus amigas perfectas, pero en cuanto solucionan sus problemas se olvidan de ti. Por eso hay que tener en cuenta lo siguiente: es necesario rodearse de una pequeña pero eficaz red de solidaridad que debe cumplir estos requisitos:
-No te fies de quien cuando van bien dadas te dice que eres como una hermana: suelen fallar en los momentos clave.
-Los contactos que surgen por internet no suelen ser adecuados. Responden a impulsos, no a continuidad.
-Mejor que sea gente que viva cerca de ti: los desplazamientos son barreras difíciles de franquear.
-Que sea gente sencilla, sin pretensiones. De lo contrario intentan imponer sus criterios.
-Desconfía de quien te ofrece medio mundo: a la que le pides un favor, el "no" está asegurado.
¡En la gente más sencilla encontrarás la mejor ayuda!

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