¡Ya está en casa nuestro aceite! ¡Acompañadnos en nuestra alegría! Tiene el mismo sabor que los pocos mililitros que obtuvimos con nuestros experimentos con jeringuillas y embudos hechos con botellas de horchata invertidas (ver las diversas entradas de Hacer aceite). Es verde, fuerte, y turbio: es zumo de oliva. Estamos muy contentos con el rendimiento de nuestras olivas: un 23,8%. La verdad, no lo esperábamos. Mi marido está tan contento, que ha traído los ingredientes para hacer la cazuela de Machingo. Veréis, es que si entráis en su blog, os puede dar un pasmo culinario. El otro día, que estábamos caninos después de estar toda la mañana cogiendo olivas con un frío que pelaba, no se me ocurre otra cosa que entrar en lagranjademachingo y...caracoles con conejo, cazuela al horno de leña, caquis en licor...y no pudiendo resistirlo más, mañana vamos a hacer la cazuela, aunque no hay morcilla, pero hay bull negre. Bueno, se hará lo que se pueda...
Los franceses, cuando tienen el vino nuevo en la región del Beaujolais, hacen una fiesta, con slogan y todo: Le Beaujolais nouveau est arrivé!!! Y organizan catas, porque cada año el producto de la tierra es diferente. En estas comarcas donde estamos, estos días también se organizan festejos del aceite nuevo, aunque sin tanta repercusión mediática. Los que están ya de fiesta son los italianos, que ya ha venido el primer camión-cuba al pueblo para llevarse el aceite de aquí para ellos.
Nosotros, más modestamente, celebraremos esta noche nuestra fiesta del aceite nuevo.
Con qué cosas tan sencillas podemos ser felices...














