
Tranquilos muchachitos de Sherwood, aún no nos hemos vuelto locos del todo. No se trata del magnífico animal africano, sino de un escarabajo:
Oryctes nasicornis. Ayer por la noche nos obsequió con su vuelo nocturno alrededor de las lámparas del porche, y claro, al final se pegó un pequeño golpe que lo hizo caer al suelo. Lo recogí y lo estuve mirando un rato, luego lo dejé sobre la madera de la valla y al cabo del rato se fue volando tan ricamente.
Es un animal fabuloso: negro azabache, y ese cuerno en la cabeza, exactamente igual al de su primo el gran africano. Fantástico coleóptero.
2 comentarios:
Todo lo que tornen de bonitos lo tornen de tonitos. Tengo en el patio un jazmin japonès k parece k les encanta,siempre hay 2 o 3 revoloteando en el,pues bien,detras hay una terrecita con la puerta del lavadero k es de cristal y refleja un poco......se emeten unas ostlas contra el cristal k yo diria k estan descuernados ,cada semana hay alguno panza arriba.......lo dicho..tontitos
La verdad, poetismo fuera, es que son...un poco torpes...jajaja¡¡¡¡¡
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