domingo, 26 de junio de 2011

LOS PEPINILLOS DEL DIABLO



Así, con este bucólico nombre, se conoce a estas plantas de la família de las cucurbitáceas, tan graciosas. Es la Ecballium elaterium. En catalán el nombre es más gráfico, se llaman esquitxagossos (salpicaperros), y casi seguro que todos hemos jugado con sus frutos: son esa especie de pepinillos que cuando los tocas, si están maduros, saltan volando y salpican con sus semillas y un jugo algo inquietante que te deja pringado. El juego consiste en intentar que al tocarlos, se pringue el vecino que está a tu lado, saliendo tú indemne de la salpicadura pepinal.

Estos de la foto están en la entrada de La Palma, y aún no están maduritos del todo. Eso sí, es importante saber que son muy venenosos, y no deben comerse ni llevarse a la boca: son amarguísimos, como la hiel...

CORRALES PARA...¡LOS ARBOLES!



Cuando se tienen animales, hay que tener en cuenta que los árboles corren mucho peligro. Especialmente cuando son pequeñitos y tienen este jugoso aspecto. Y nosotros necesitamos sí o sí tener sombra alrededor de la casa. Y ha habido que construir un corral...¡para los árboles! Es la única manera de que las cabritas no puedan acceder a los tiernos retoños. Este corral protege unos chopillos que plantamos, cogidos del barranco, y una higuera y un fresno que nos trajeron Adam y Mika en macetas.

Es necesario generar una zona de sombra alrededor de las casitas, porque la verdad es que el sol está infernal, y queremos una zona de cubierta vegetal que matice los dolorosos rayos del astro rey, tan rabioso últimamente. Espero que los arbolitos crezcan rápido, porque sino, me da a mí que los veremos crecidos cuando estemos ya...criando malvas...

sábado, 25 de junio de 2011

HUEVOS POR CEREZAS, HUEVOS POR ALBARICOQUES...



Vamos conociendo más gente, y esto se anima. Hace más de un mes que no compramos fruta: nosotros tenemos excedente de huevos; otros tienen excedente de albaricoques; algunos, excedente de cerezas...¡pues a qué esperamos!

La cultura del intercambio es la manera más natural, fresca y rápida de organizar una mini-comunidad agraria. Eso sí, bajo la premisa de que todos los productos sean frescos, sanos y cultivados sin tratamientos fitosanitarios ni abonos químicos. Estos albaricoques de la cajita, por ejemplo, son cogidos del árbol, y se les puede hincar el diente directamente, sin lavarlos, sin nada más que las ganas de comerse una fruta en su punto de maduración y con una dulzura y aromas impresionantes. Uno sólo de estos frutos te puede hacer feliz un ratito. Son tan buenos...

LAS CEBOLLAS, VIENTO EN POPA



Estas sí que se lo pasan en grande: no temen al calor. Con su capita de protector acolchado de caquita y paja, están de lo más orondas. Las cebollas crecen bien en esta tierra. A pesar de ser arcillosa, no se compacta si no la pisas, de manera que curiosamente las raíces crecen de maravilla. Ya lo comprobamos con otras bulbosas: al arrancarlas, la tierra cede limpiamente, deshaciéndose en granitos muy finos, pero no compactados.

Esta tierra, a poco que la protejas de la evaporación excesiva debido al sol tan intenso, retiene muy bien el agua. Y si la ayudamos con acolchados, mejor aún. Seguimos en la tarea de optimizar nuestro huerto buscando adaptarnos a las condiciones reinantes.

CALABAZAS ACHICHARRADAS



No todo pueden ser buenas noticias en el huerto. Ya os comenté hace unos días que el sol estaba rarito y que sus radiaciones las notaba yo algo pasaditas de la raya. De manera que nuestras calabazas, que estaban tan frondosas y exuberantes, se achicharran sin remedio. No es falta de agua, porque las estamos regando día sí día no...las hojas se queman y los frutos, aunque nacen al principio con fuerza, irremediablemente al cabo de unos días se quedan como el que tengo en la mano, hecho una caquita. Y anuncian para este fin de semana y principio de la siguiente una ola de calor africana...buffff....

viernes, 24 de junio de 2011

LAS GALLINAS DE FUEGO

Siguiendo la tradición de nuestras noches de misterio cuando llega el fin de semana, os voy a contar una leyenda muy extendida en los Pirineos, pero seguro que también existe en otras tierras: son las gallinas de fuego...

En tiempos antiguos, cuando no había entidades bancarias, la gente guardaba el dinero en su casa. A veces era el producto de una renta familiar, del trabajo, de una herencia...a veces había que guardarlo por una guerra, bandoleros...los dineros se guardaban enterrados, detrás de una gran piedra, emparedado en un muro...y en ocasiones, si la persona o personas que lo habían guardado morían, la localización del tesoro se perdía...

Se dice que, a veces, en los corrales de gallinas pasaban cosas raras. Por ejemplo, podía ser que al atardecer, especialmente, se viera una especie de bola de fuego, o gallina ígnea, que atravesando el corral, iba a chocar contra una piedra del muro, para desaparecer allí. A veces eran pequeñas luces que, reptando a pocos centímetros del suelo, recorrían márgenes y campos, para desaparecer siempre en un mismo lugar.

Algunas personas han excavado en esos lugares marcados por estas luces...y han encontrado monedas, joyas y otras cosas de valor.

Nosotros estamos atentos a tal fenómeno...aunque de momento, lo más aproximado que tenemos a una gallina de fuego es el gallo Yogui, que va más quemado que el palo de un churrero...detrás de todas las gallinas. Creemos que ya han caído todas...

LA HUMILDE ACELGA Y LA FALTA DE POTASIO

El huerto va viento en popa, y ahora llega esa época en que los amantes de la horticultura empezamos a vagar por su alrededor, a primera hora de la mañana, recien levantados, para ver cómo están las plantas nada más salir el sol...
Ý me he dado cuenta de que a veces nos olvidamos de las plantas más humildes, de las que están siempre ahí, y que por ello tenemos en menos aprecio...¡no puede ser! ¡No habíamos hablado de las acelgas, las bledas!

El otro día mi maridín, al levantarse, sintió un inicio de rampa en uno de los gemelos. Esto a veces puede ser un indicativo de que nos falta potasio en la dieta, de manera que el equilibrio iónico que actúa en la actividad muscular se altera y nos produce contracciones no deseadas...¡y bien dolorosas! ¿Cómo podemos corregir esta falta de potasio mediante la alimentación? Comiendo acelgas y plátanos. En nuestro caso van a ser acelgas, porque las tenemos bien hermosas, y a coste cero. Si el cambio climático prosigue, no es descartable, de todas maneras, poder plantar dentro de unos años bananeros y palmeras datileras en estos predios.

Como véis, hemos añadido sobre la tierra una capa de estiércol del corral, que con la paja ayuda a mantener la humedad, protege los microorganismos del suelo de la acción antimicrobiana del sol y va aportando abono lentamente, al ir regando.

¡LA PLANTA MARCIANA EMITE SEÑALES!



Ojo que no es coña. Ayer por la tarde caminaba hacia el bancal de las patatas cuando, al pasar por un pradillo de cardetas, oí un sonido como si alguien estrujara papel de celofán. Pero muy bajito...Atenta al origen del ruido, me arrodillé y pude captar que la cardeta, la marcianeta...¡hace ruido! Al variar la temperatura en la caída del sol, por lo visto la fina membrana que rodea la semilla vibra...o sea, que tal vez no sea descabellada la idea de la antena de múltiples facetas, y tal vez no sea descabellado tampoco que no sólo sirva para captar, sino para emitir...que nosotros los humanoides sólo oigamos una leve vibración no significa que no emita en otras longitudes de onda...

Y otro dato interesantísimo: las hormigas desmontan las antenas múltiples, y en forma de paneles individuales, se las llevan a cientos hacia los hormigueros...

He dibujado una de las unidades individuales que componen la antena compleja. No me digáis que la imagen no es sugerente...estructura pentagonal a modo de antenillas, rodeada de la membrana vibrante...

JUDIONES DE LA GRANJA



Cuando vinieron Mika y Adam, nos trajeron provisiones para la despensa. Entre ellas, había un saquito con judiones seleccionados. Nos llamaron la atención, porque explicaba la información de la bolsa que habían sido cultivados en terrenos de estructura franco-limosa: ¿se adaptarían bien a esta tierra?

El primer paso era comprobar si estas criaturas conservaban el poder de germinación; ¿estarían vivas? Para probarlo, pusimos unas cuantas en remojo con agua toda la noche, y al día siguiente las plantamos en el huerto. Y sí, están vivas, porque como véis en la foto, han germinado. Así que hemos puesto en remojo todas las del saquito, y las vamos a plantar entre los maíces. Desde luego, ya hacen honor a su nombre, ya...pedazo de judiones...

EXPERIMENTOS CON AJOS




Nunca en la vida nos habíamos encontrado con floripondios tan grandes en los ajos. Salía algún tallo para florecer, pero no estos cañardos. Hemos hecho una prueba, que os explico por si os es de utilidad.

A algunos de los ajos les cortamos la flor antes de que se abriera. A otros se la dejamos. La presencia de la flor atrae a muchos insectos, especialmente avispas, que disfrutan libando el néctar. Pero en contrapartida, parece lógico pensar que parte de las sustancias nutritivas que la raíz absorbe se van para nutrir el cabezón floral, por lo que el bulbo pudiera resultar más pequeño.

Pues...aquí está el resultado. En nuestro caso, efectivamente, los ajos con el floripondio han salido algo más pequeños que los ajos a los que quitamos el tallo floral antes de florecer. En la foto de la derecha no se aprecia bien, pero los números nos lo aclararán:

-ajo sin floripondio: 22 cm de media

-ajo con floripondio:17 cm de media


La longitud de la circunferencia del bulbo se ha medido en la parte más ancha en los dos casos.

En fin, es cuestión de hacer un balance entre favorecer la biodiversidad de los insectos y el tamaño del bulbo. Pienso que una buena solución es mantener unos con flor, y otros sin ella. Decisión salomónica.

jueves, 23 de junio de 2011

¿HACIA EL TIPO PRIMORDIAL DE...?

A principios de año estaba yo intentando conseguir semillas del maíz primordial. Os recuerdo que pregunté a unos amigos mejicanos cuál era a su juicio el maíz más primitivo, y me contestaron que probablemente se trate de una variedad que se llama teocinte. Hice algunas gestiones para conseguir semillas, pero sin resultado.


Y mira por donde, esta mañana en el huerto he encontrado esta planta. No sé si es un maíz; no me lo parece, porque si lo fuera, tendría que tener dos flores, la masculina y la femenina: aquí sólo se ve esta inflorescencia granulosa. O quizá sí lo es, pero la flor masculina ya se ha caído. La verdad es que las gramíneas no son lo mío...son difíciles de clasificar. Así que si algún amigo sabe qué puede ser esto, le agradecería que me lo hiciera saber, porque no hay más por la zona, y tal vez sea alguna variedad asalvajada que ha germinado del pienso en grano que le damos a los animales. ¿Tal vez mi deseada reversión espontánea al tipo salvaje...de algo?

TOMATES PROTEGIDOS



Los pasados días de calor tan intenso nos han llevado a pensar en una cosa: en proteger las tomateras de tanto calor, porque sino, requieren riego diario. Pues venga, a ello nos pusimos. Y como tenemos más borrasses, hicimos una cubierta por encima del trozo plantado de tomateras. Además nos servirá para cuando las nubes se pongan rabiosas y nos ataquen con granizos. No sería la primera vez que nos dejan la cosecha hecha unos zorros. Una vez hace años nos pasó con pimientos, hermosísimos, verdes que estaban esperando a madurar. Nos fuimos un día a la playa, y al volver, los vecinos nos aconsejaron que mejor no pasáramos por el huerto hasta haber bebido un litrillo de vino...todos los pimientos agujereados, y claro, rápido a cogerlos para hacer conserva antes de que se pudrieran...

Las tomateras están preciosas. Llenitas de tomates. Y ahora, la situación ha dado un vuelco: si eran los negros de Crimea los más precoces, les han tomado la delantera los morados, que están muy orondos. Ya empiezan a tomar ese tonillo de verde diferente, que anuncia la próxima maduración...anda que no tenemos ganas de comer nuestros tomates...