A plantar ajos se ha dicho. Al ladito de las coles que van. Ya sabéis aquello de que "en enero, pierde un ajo el ajero". Es el momento pues.
A plantar ajos se ha dicho. Al ladito de las coles que van. Ya sabéis aquello de que "en enero, pierde un ajo el ajero". Es el momento pues.
He plantado espinacas de invierno en el cajón elevado. Para cubrir las semillas he usado compost comprado, porque aquí nada se ha podido compostar por la sequía. A ver si germinan pronto, que están muy ricas las espinacas.
Aprovechando estas bonanzas hoy he hecho el semillero de coles lombardas y coliflores. He preparado la tierra del cajón para plantar este fin de semana las espinacas de invierno, pues dejaré pasar el día de mañana que dicen que vienen lluvias otra vez. Si llueve demasiado o las gotas son muy gordas, el semillero lo entraré en casa, no sea que se malogren las pequeñas semillas.
Es tiempo de recolectar las plantas de Artemisia annua. Las ponemos a secar y pronto podremos hacerlas polvo. Os dejo un interesante enlace sobre el uso de Artemisia annua y su potencial actividad anticancerígena en animales.
https://www.artennua.com/la-artemisa-annua-y-su-potencial-actividad-anticancerigena-cancer/
Hemos decidido no plantar nada más. Pero esto es una mala cosa para mí, porque una de mis ilusiones ha sido siempre el huerto.
Miras alrededor y cada vez hay más pinos secos. El horizonte es una imagen móvil de un espejismo desértico, de una tierra reseca.
Y no, no me gusta Arabia.