

Por suerte, nuestro vecino de finca Pere -hijo -estaba podando olivos, y gracias a él y a su tractor Kubota hemos hecho un by pass de baterías y hemos desfibrilado la nuestra, y además, toquiñando los manguitos, han sacado el aire de la bomba de gasoil, y miel sobre hojuelas: coche arreglado. Lo que pasa que en todo esto, las tiendas ya estaban cerradas. Se impone el cerebro en modo autosuf.
Ya os comenté una vez que hay que tener una alacena con reservas para casos de emergencia. En esta ocasión, hemos recurrido a una lata de callos a la madrileña, que hemos puesto en una paella y...¡al horno!, con un caldito de la patata hervida de ayer, y unos fideos...¡y una exquisita fideuà al horno de leña! Con una lata de callos, ha salido comida para dos personas y para dos días. Y estaba de buena...con el aroma de la leña...
2 comentarios:
Os he dedicado un artículo en referencia a vuestro horno, aquí : http://biosfera2030.wordpress.com/2011/03/09/enhorabuena-a-robin-de-la-palma-debre/
Que rico que se ve, me imagino que se habrán puesto las "botas".... un dicho de mi tierra , cuando te comes hasta el último fideito. Saludos
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